sábado, 29 de julio de 2017

Alejo Joris, el autor desconocido
                                                Autor: Cr. Adolfo Hipólito Santa María
   
  Por decreto, el 29 de julio de 1895 se nombra una comisión compuesta por los ciudadanos Dr. Ángel Pintos, Lorenzo Games, Emilio J. Y Jerez, Ramón Rendón, Marcos Castellani, Félix Bidart, teniente coronel Florencio Monteagudo y el intendente Municipal D. M Recavarren, con el fin de dirigir y recaudar fondos para la concreción de un monumento al coronel Olavarría. (1)
    Pocos años después, la comisión organizadora presidida por el Sr. Marcos Catellani logra interesar en el proyecto al Dr. Adolfo P. Carranza, que en el año 1900 ejercía la dirección del Museo Histórico Nacional; y había iniciado un conjunto de propuestas culturales con el objeto de evocar las tradiciones de la Revolución de Mayo y de la Guerra de la Independencia.
   El 15 de abril de 1900, la Municipalidad de Olavarría recibe del Director del Museo Histórico Nacional, Dr. Carranza, un cuadro del Coronel Olavarría.
   En ese mismo mes se envía una nota al Gral Mitre, comunicándole el nombramiento como Presidente Honorario, y el 17 del mismo mes se recibe la nota donde Mitre agradece tal distinción.
   El 15 de mayo de 1900, el Concejo Deliberante otorgaba la autorización para emprender la obra en el centro de la plaza principal, a la Comisión Monumento y Conmemoración del Centenario del Coronel Olavarría.
  La comisión se había propuesto como objetivo  inaugurar el monumento el año siguiente, porque se cumplían los cien años del nacimiento del coronel Olavarría.
 La recaudación de los fondos necesarios para la realización del monumento se realizaba mediante una suscripción popular. 



                           Colocación de la piedra fundamental del monumento
    
    El 9 de julio de ese mismo año se colocaba la piedra fundamental del monumento. Los actos se iniciaron en la iglesia San José: "Concluido el Tedeum, la concurrencia se trasladó enseguida a ocupar los mejores puestos alrededor del sitio donde un momento después se colocaba la piedra fundamental del monumento a levantarse, del heroico guerrero Coronel Olavarría. El Sr. Pablo Fassina destinado de antemano orador oficial para este acto pronuncio un brillante discurso"(2)

         
     Medalla conmemorativa de la colocación de la piedra fundamental
                                                     Anverso
                                                         
                                                       Reverso


   Durante la fiesta se distribuyeron medallas conmemorativas, que estuvo a cargo de la Comisión "La Protectora de Niños Pobres". La Municipalidad de Olavarría contribuyó con la comisión de fiestas, con la suma de 1800 pesos moneda nacional.
    El 12 de octubre de 1901 fue inaugurado el monumento, en el centro de la plaza que lleva el nombre del Guerrero de la Independencia. El pedestal fue tallado en granito extraído de las canteras de Sierra Chica.

                       

                             Fiesta de inauguración de la monumento


     Se inició la fiesta con un solemne Tedeum, en la iglesia San José, donde el Fray Modesto Becco pronunció una oración patriótica.  Seguidamente, se trasladaron a la plaza que ostentaba arcos triunfales y guirnaldas.
    En los palcos levantados en el lugar se instalaron las familias, representantes de las sociedades, las autoridades y delegaciones invitadas .En uno de los palcos se podía leer la siguiente inscripción: "Coronel Olavarría": Combatió por la América del Sud. En nombre de la comisión entregó el monumento al pueblo el Sr. Ramón Rivero. La recibió en su
nombre el Intendente Sr. Ramón Rendón, que la descubrió en medio de salvas y de los acordes de la banda de música. (3).
    Asistieron al acto como invitados los señores: Matías Zapiola, Adolfo Decoud, Adolfo P. Carranza y Angel J. Carranza. En representación del Ministerio de Guerra asistió una comitiva presidida por el general Leyría, y formada por el coronel Lara y tenientes coroneles Baldrich, Berghman, Astrada y Espeleta.
  En representación del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Doctor B. de Irigoyen, su secretario Rómulo J. Naón.
   En el acto hicieron uso de la palabra el general Leyría (en representación del padrino del monumento, el coronel Richieri), y los señores Adolfo P. Carranza, Rivero y Rendón. 
   El costo de la obra ascendió a la suma de 8.700 pesos. Los fondos obtenidos se publicaban periódicamente en los medios locales, con nombres de los suscriptores y el monto aportado por cada uno.
   La Municipalidad de Olavarría entregó a la comisión de festejos la suma de 3.500 pesos.
  Se acuñaron medallas para conmemorar el evento, siete de ellas en oro, que fueron entregadas de acuerdo a la nómina publicada por el diario local, de fecha 17 de octubre de 1901,a los siguientes: Gral. Bartolomé Mitre, Ministro de Guerra, Gobernador de la Provincia,Director del Museo Histórico, Presidente de la Comisión, Intendente Municipal y Presidente del Consejo Deliberante. 
          
                 Medalla conmemorativa de la inauguración del monumento

                                                     Anverso

                                                     Reverso




                                 Monumento del Coronel Olavarría
  
  Desde su inauguración, en todas las publicaciones que trataron el tema del Monumento a Olavarría, se nos dijo: se desconoce el autor del busto del coronel Olavarría.
Después de más de cien años, encontraríamos una pista que nos llevaría a descubrir su identidad.
   La primera noticia sobre el autor la obtuve por una nota de la Revista Caras y Caretas, de octubre de 1901, que en una parte, refiriéndose al monumento próximo a inaugurarse, nos cuenta: " Consiste éste en una columna de granito de diez metros de altura, coronada por un busto de bronce, de notable parecido con el guerrero, debido al escultor Alejo Yoris (sic)."  A partir de este dato inicial, que contenía el error en la grafía antes indicado, inicié una investigación sobre el escultor, con el objetivo de poder confirmar la información de la revista y componer su biografía y la obra artística realizada.
 Es así, que logré, después de algunos años de investigación, obtener la siguiente información sobre el escultor:  
  El escultor Alejo Joris nació en Suiza, en un lugar llamado Champery (Valais), el 9 de octubre de 1865.
  En el año 1890 ingresó a nuestro país, en el buque Aragón, eligiendo a la ciudad de Buenos Aires como lugar de residencia. Poco tiempo después conoció a la familia del general Manuel J. Campos, quienes le encargaron un busto del coronel Julio Campos.
Este trabajo le valió a Joris entrar en el Arsenal de Guerra, en la fundición artística (4).
Años después deja el Arsenal y se instala en Buenos Aires, en la calle Malabia Nº 434, con el nombre de taller de fundición artística de Alejo Joris, donde produce una gran cantidad de obras; en especial de próceres de nuestra independencia.
  En 1914 sería protagonista de un incidente con una escultora de apellido Bonnet, con motivo del concurso de maquetas organizado por la comisión de homenaje para la construcción de un mausoleo al Dr. Adolfo Alsina, en el Cementerio de la Recoleta.
Este asunto, que tuvo una gran repercusión y ocupo espacios en diarios y revistas de la época, nos permitió ratificar la información, que tanto buscábamos. Y de boca del propio Joris.
  Una nota, del 15 de mayo de 1914, realizada al escultor por la Revista Fray Mocho, con el título "Una "Maquette" en danza", dice en una parte. "En el palomar artístico de la calle Malabia". – :
Soy suizo-francés, con veinticuatro años de residencia en este país, al que llegue semanas antes de estallar la revolución de 1890. Estudié en Munich. - ¿Que tal la cerveza de Munich, señor Joris? Le pregunta el entrevistador.
- !Insuperable!  En la misma ciudad de Múnich, ingresé a su mentada Academia de Bellas Artes, previo concurso de Admisión. Atravesé el charco, y me instalé en Buenos Aires. Aquí tuve que luchar duramente para levantar cabeza. Felizmente, y al poco tiempo de mi estadía bonaerense, conseguí entablar relación artística con la familia del general Manuel J. Campo, la que tuvo a bien encargarme un busto del coronel Julio Campos.. Este trabajo me valió entrar al Arsenal de Guerra, como encargado de la fundición artística, permaneciendo en ella hasta que la salida del señor Martínez Campos de aquel establecimiento me obligó a seguirle. Tuve en el señor Emilio Duportal un amable mecenas. Encárgame él su busto. Este y un boceto de monumento a la independencia, lo presenté al concurso de la exposición artística, organizada por el extinguido Ateneo (5), obteniendo una mención honorífica por mis trabajos.  Yo no soy un Rodin, pero tampoco puedo considerarme como modelador de macarones para frontis de edificios. Yo también tengo obra, y obra muy mía, Me pertenece el busto a Olavarría en el pueblo del mismo nombre. El busto al coronel Lorenzo Lugones, en Santiago del Estero, el monumento a Fray Cayetano Rodríguez, emplazado en San Pedro, y otras obras".       
  El escultor realizaba y ejecutaba obras propias y de otros artistas en su taller de fundición. Además de las mencionadas anteriormente por el escultor,  pude encontrar otras obras de su autoría y de otros artistas ejecutadas en su taller, como son las siguientes:  busto del Coronel Juan Isidro Quesada( 1902), busto de Antonio Zinny (1907) ,  Monumento al Dr. Ángel Justiniano Carranza (1908) , busto de Hilario Ascasubi (1914), Monumento al General Mariano Necochea, en Necochea, obra del escultor Garino (1912), Monumento al Tambor de Tacuarí, en la Plata (1914)  y el Monumento a San Martín, en la localidad de San Martín, obra del escultor  Cardona (1915).
  Se presentó en la Exposición Mundial de San Francisco (California) en 1915, y obtiene como recompensa el Gran Premio de Honor.  Anteriormente habíamos mencionado el incidente del que sería protagonista el escultor, que se conoció como el sonado affaire de la Maquette del Mausoleo al Dr. Alsina.  El escultor cuestionaría la autoría de la maqueta ganadora, por considerar que el boceto y la maqueta habían sido ejecutados por él en su taller; creemos, con la supuesta intención de poder cobrar una parte del importante premio estipulado por la comisión organizadora, que ascendía a la suma de 80.000 pesos.
  La disputa llegaría a los estrados judiciales y se transformaría en un escándalo. Fueron peritos de partes, el escultor Jorge M. Lubary, por la Srta. Bonnet, y el escultor Torcuato Tasso, por el Sr. Joris.
  Se confirmaría en el juicio la ejecución de la maqueta por el escultor Joris y la existencia de contratos previos para ejecutar la obra entre la Srta. Margarita Bonnet y el escultor.  Pero, como la Srta Bonnet se había anticipado en registrar la maqueta premiada, el fallo judicial le sería adverso.
   El fallo judicial y la actitud tomada por la Comisión de Homenaje de otorgar el premio a la Srta Bonnet no serían del agrado del escultor Joris, motivo que lo llevaría a reclamar por un período de más de quince años ante la embajada de su país y el poder Ejecutivo Nacional. Así, en su momento, se quejó por la resolución judicial del caso y la actuación de la Comisión de Homenaje enviando cartas al representante de Suiza en la Argentina, los Presidentes Irigoyen y Alvear, y el Gobierno Provisional de 1931.(6)
   De la lectura de esta última carta, podemos inferir, que el escultor se encontraba en una situación económica muy comprometida. Vivía con su familia en una finca prestada por la Municipalidad de Buenos Aires, en la calle Medrano N º 31, donde tenía instalado de forma precaria su taller, con tan escaso trabajo que había ofrecido su concurso como profesor de una escuela de fundición de obras de arte y se le había sido negado.    
  El escultor Alejo Joris fallece en el año 1951, en el Hogar Suizo de Villa Ballester (7).


  
                                        Alejo Joris, junto a una de sus obras
           
La información sobre el escultor, como autor del busto del coronel Olavarría, fue dada a conocer por mí en el año 2004 (8). Sin embargo, posteriores publicaciones (diarios, libros y manuales de historia), nos siguieron diciendo lo mismo: se desconoce el autor al Monumento a Olavarría.
 Por tal motivo, esta nota es también un nuevo reconocimiento para quien con indisimulado orgullo vimos nos decía: “Yo también tengo obra, y obra bien mía, me pertenece el busto a Olavarría en el pueblo del mismo nombre”.



(1)Municipalidad de Olavarría. Digesto Municipal 1891-1911
(2)Diario "El Popular" de Olavarría
(3)Diario "El Tiempo" de Buenos Aires, del 12 de octubre de 1901.
(4)Las publicaciones y libros sobre la historia de Olavarría, se menciona como único dato sobre el monumento, que se habría fundido en el Arsenal Naval. Esta información, creo, es como consecuencia de los considerandos del decreto de 1895, formando la primera comisión, donde se mencionaba esa posibilidad. 
(5)Se presento en el II Concurso organizado por el Ateneo, en 1894. 
(6) Véase en la Biblioteca Nacional, los folletos Nº107771 al 107775 y Nº 140616
(7)Los datos de nacimiento y fallecimiento del escultor fueron suministrados por la Embajada de Suiza en Argentina.
(8) Año de la publicación de la primera edición de mi libro Olavarría en al Medalla


Fuentes y Bibliografía consultada.
Biblioteca Nacional
Biblioteca del Congreso Nacional.
Embajada de Suiza, en la Argentina.
Revistas: Caras y Caretas, Fray Mocho y PBT.
Pagano, José León. ' El arte de los argentinos", Volumen III
Schiaffino, Eduardo. "La pintura y la escultura en la Argentina"
Diarios "El Tiempo" y el "País ", de Buenos Aires.



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