viernes, 28 de julio de 2017

La iglesia frente a la Plaza Coronel Olavarría

              La iglesia frente a la Plaza Coronel Olavarría.  
( Las figuras, símbolos y alegorías en el frente, su interpretación)    
Autor: Cr. Adolfo Hipòlito Santa María

La primera iglesia de Olavarría se encontraba frente a la plaza, donde hoy funciona el Teatro Municipal. Construida por el Sr. Pedro Pourtalé en terrenos "propios" (1) y recibiendo de la Municipalidad una retribución mensual, fue inaugurada el 19 de mayo de 1882 (2).
El 7 de julio de 1882, monseñor Aneiros nombró primer capellán al cura Pedro Castro Rodríguez. La primera fe de bautismo fue otorgada el 18 de julio de 1882.
 En la transición del  5 al 6 de junio de 1888, el cura Castro Rodríguez cometería un doble crimen (3) en la casa parroquial, situación que estimamos, por un dato que transcribiremos a continuación, provocaría el cierre de la iglesia. El dato de que no había iglesia en Olavarría después del crimen cometido, nos ofrece la misión de evangelización llevada a cabo en Olavarría y Sierra Chica por el vicario general Dr. Espinosa-en representación del arzobispado de Buenos Aires- y los jesuitas Gualdo, Gazet y Antillac, el cura de la parroquia de la Piedad Pbro Apolinario Larrosa, el salesiano Ángel Savio y los seminaristas Lescano y Etchevertz. "La llegada del tren a Olavarría fue el 30 de enero (1892). En el pueblo no había templo, utilizándose un salón que alquilaron para tal fin. Estuvieron quince días y se destaca la comunión de 184 hombres. Como ya era practica se fundó el Apostolado de la oración. En esa localidad tuvieron que enfrentarse con la acción de las logias másonicas.." (4) El cura Bertolini se queja de las logias en una carta donde dice: "Los continuos trabajos que diariamente hacen las dos logias masónicas y especialmente el jefe y algunos miembros de una de las logias, los cuales se valen de todos los medios hasta de calumnias, de las burlas, del desprecio, de las venganzas y de las amenazas" (5)

                                              Cura Castro Rodriguez

                                           Cura vicario Antonio Bertolini

 El 9 de junio de 1889 se hizo cargo del templo el padre Antonio Bertolini, quien permaneció durante 23 años.  El cura vicario Bertolini diría del local de la iglesia: salón execrado, refiriéndose a la pérdida del carácter sagrado del lugar. 
  Años después en el edificio de la capilla fue habilitado un café, bar y confitería, y  también para  una concesionaria de automóviles propiedad  de Pausanias Michelini.  



                                  La capilla convertida en bar-Foto de la Familia Arena
                                         
En 1889 se constituyó una comisión pro-construcción de un nuevo templo parroquial, constituida por el Dr. Ángel Pintos, Dr. Alfredo Olivieri, Sr. Francisco Monteagudo, Sr. Ángel Moya, Sr. Bernardo Prebendé y Sr. Francisco Araujo.



 Frente de la iglesia, donde hoy está el Teatro Municipal. La foto es de 1901 (inauguración del Monumento al Coronel José Valentín de Olavarría), y por ese entonces ya no funcionaba como tal. 



  
                                Parte superior del frente de  la iglesia
En esta imagen se puede observar, sobre la puerta de entrada a la iglesia, un gran triángulo conteniendo en su interior una elipse, y en ésta, un cáliz con ostia radiante. A sus flancos, la figura de un ángel de cuerpo entero.
Similares figuras estarán representadas en el interior de un semicírculo, en la  nueva iglesia a construirse, como veremos más adelante.
El 27 de abril de 1890 se colocó la piedra fundamental de la iglesia en el lugar donde hoy se encuentra.
En 1896 se llamó a licitación para levantar el templo dedicado a San José, y dos años después, el 8 de julio de 1898,  se haría la inauguración.  El altar principal se inauguró el 11 de noviembre de ese mismo año.
La nueva iglesia se construyó en una superficie de 50 por 22 metros, en estilo europeo clásico, con dos torres y campanario; en su interior, una nave central y dos laterales con techos abovedados, aberturas vidriadas, altar central y altares laterales menores, coro, atrio y púlpito. El 8 de julio de 1898 se realizó la inauguración con el oficio de la primera misa. La bendición de la iglesia estuvo a cargo del arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Uladislao Castellanos. El 11 de noviembre de ese mismo año se inauguraría el altar del Sagrado Corazón de Jesús.
































Anverso
            Reverso
     
                 Medalla conmemorativa de la colocación de la piedra fundamental










Anverso































Reverso
Medalla conmemorativa de la inauguración de la iglesia San José

                                                     

Anverso



Reverso

Medalla conmemorativa de la inauguración del altar
   

Las campanas fueron adquiridas en Génova (Italia) al señor Bruno E. Biraghi, con el producto de una suscripción popular, y consagradas en 1907 por Monseñor Juan N. Terrero, obispo de La Plata, bautizándolas con el nombre de San José a la mayor, y Nuestra Señora de Luján a la otra.


                                                         























































































La iglesia San José tal cual fue inaugurada. 




















                                                  Interior de la iglesia San José


































































































      




Figuras, símbolos y alegorías en el frente de la iglesia San José




                                                       Fig. 1
En la figura 1 se pueden observar, en detalle, las figuras y alegorías que tenía en el frente la iglesia San José cuando fue inaugurada el 8 de julio de 1898.
En el centro de un semicírculo, por encima del marco superior de la  puerta de entrada principal, un cáliz con ostia radiante; a sus flancos, la figura de un ángel y hojas de palma y olivo. Fuera del semicírculo, a cada lado, el busto de un ángel.   
Corona este semicírculo, uno mayor con su interior vidriado, y fuera de éste, a cada lado, la figura de un ángel o arcángel de cuerpo entero.   
     
En la parte superior de la iglesia tres figuras: San Pedro, San José con el niño Jesús y San Pablo.
Antes de 1935, la iglesia ya había sufrido una pequeña reforma: se le quitó la cerca perimetral que tenía a pocos metros de la puerta principal para facilitar la entrada y salida de los fieles.
El 21 de enero de 1935 se inicia la reforma del frente de la iglesia. Tras los cambios, se mantendrá el frente inalterable hasta el día de hoy.
El titular de la parroquia, por ese entonces, era el cura vicario Francisco Romano.
La reforma del frente estuvo a cargo de la firma Améndola, Marano y Cía.
A la entrada a la iglesia se colocaron dos gruesas columnas para sostener una cubierta de forma triangular, que sirve como techo desde la línea donde comienza la vereda hasta la puerta principal. Con esta modificación se eliminarían del frente de la iglesia todas las figuras y alegorías primitivas.
            

                                                          Fig. 2


Es en el frente y arriba de esta cubierta de entrada a la iglesia (fig. 2 y fig. 3) donde se pueden observar las nuevas figuras y alegorías incorporadas.
Fig. 2: Sobre un campo celestial, en el centro de un manto que cuelga con sus extremos plegados, la cabeza de Jesús con corona de espinas; flanqueado a siniestra, por la parte superior de dos lanzas y de un látigo, y a la  diestra, por la parte superior de una lanza y la de un bastón (símbolo del poder que lo condenó). Representa, esta alegoría, el sufrimiento padecido,  la crucifixión y  muerte de Jesús.
Surmontado, un triángulo, símbolo cristiano de la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo). En su interior, el ojo divino, cuyo significado es la omnisciencia y omnipresencia de Dios. 


  


                                                  
                                                        Fig. 3
         
En esta nueva figura (Fig.3) que se observa sobre la cubierta de la puerta principal, se repite sobre un campo celestial la figura del triángulo conteniendo en su interior el ojo divino, pero incorpora, sobre la parte inferior del triángulo, a una paloma con sus alas extendidas en actitud descendente. Representa ésta al Espíritu Santo.
“Yo rogaré al padre y les dará otro Intercesor que permanecerá siempre con ustedes. Este es el Espíritu de Verdad que el mundo no puede recibir porque no lo ve ni conoce. Pero ustedes saben que permanece con ustedes, y estará con ustedes” (Jn 14, 16-17)
Os he dicho estas cosas estando entre vosotros. Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñara todo y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Jn 14,25-26).



                       
                                            Fig.4


La alegoría de la crucifixión y muerte de Jesús también se expresa en el monograma sobre la puerta principal, que vemos en la Fig. 4.
                                                           
  Las imágenes del frente primitivo que examinamos en la Fig. 1 fueron reemplazadas por un monograma combinado con el signo de la cruz. Su significado es: Jesucristo, Hijo de Dios, nuestro Salvador, murió en la cruz.      





                                                     Fig. 5

Las columnas tienen en la parte superior (Fig.5) un símbolo. Se trata de la cruz de Jerusalén circunscripta, que indica al templo consagrado.

 


                                         
                                                      Fig.6

En el frente de la bóveda que cubre la entrada principal (Fig.6), se puede leer la siguiente inscripción: D.M.D.O, iniciales del latín “Deo Máximo Deo Optimo”, cuyo traducción sería :“Al Dios más grande, al Dios más bueno” ; "Dios Omnipotente" Dios Misericordioso" 




                                                       Fig. 7

En la base de la figura de José (Fig.7), se puede leer la siguiente frase: ITE AD IOSEPH que significa: “Id a José”. Ésta surge de la narración bíblica (Génesis, 41:55).
“41:55 Cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan. Y dijo Faraón a todos los egipcios: Id a José, y haced lo que él os dijere.”
La Iglesia luego lo aplicó a San José, esposo de María.
Puede entenderse también como una invitación a concurrir a la iglesia San José.
Años después, el triángulo y el ojo en su interior (también símbolo de la masonería) fueron un motivo de confusión, y hasta de polémica, para aquellos que desconocían el significado cristiano, al imaginar alguna vinculación de la masonería local en el proyecto de reforma. Un ejemplo del uso de este símbolo en un templo de nuestro país, es el de la Catedral de Salta (capital) terminada en 1882.  Vemos en el frente de la misma (Fig.8) el triángulo y en su interior el ojo radiante. 
Otros ejemplos en el mundo son los frentes de las iglesias cuyas imágenes mostramos aquí. Fig. 9



                                                      Fig.8
                                     Frente de la Catedral de Salta



                                                               Fig. 9

Hemos visto en nuestro análisis de las figuras, símbolos y alegorías que adornan el frente de la iglesia San José, que todas tienen una explicación y un significado en la simbología y en el dogma cristiano. Por tal motivo, considerar alguna influencia de la masonería local es un relato sin fundamentos.  Podríamos decir, un mito urbano producto del desconocimiento.    
El triángulo había sido un símbolo de los maniqueos, descartado por San Agustín, su contenido cristiano prevaleció al incorporarse el ojo divino. Símbolo para el cristianismo de la Trinidad y de la omnisciencia y omnipresencia de Dios, mayormente se lo encuentra en el interior de las iglesias y por encima del altar.
En la masonería especulativa, el triángulo equilátero, denominado Delta, es el símbolo de la divinidad y de la naturaleza, que los masones reverencian en alto grado.  Los tres lados del triángulo deben ser exactamente iguales.
El ojo radiante, que encierra en su interior, simboliza, entre otras interpretaciones, al Gran Arquitecto del Universo contemplando la creación.
Desde el Papa Clemente XII, en su Encíclica “In Emminenti”, de 1738, la Iglesia Católica ha condenado la masonería. El canon 2335 del Código de Derecho Canónico, de 1917, señala: “Los que le dan su nombre a la secta masónica o a otras asociaciones del mismo género incurren en excomunión”.
El 25 de enero de 1983, el Papa Juan Pablo II promulgaría el canon 1374, cuya redacción supuso dos novedades respecto al Canon de 1917, la pena no es automática y no se menciona expresamente a la masonería como asociación que conspire contra la Iglesia. Sin embargo, la Congregación para la Doctrina de la Fe, señalaba que el criterio de la Iglesia no ha variado en absoluto con respecto a anteriores declaraciones sobre la masonería. 

Reforma de la iglesia San José (1978-1984)

Construido su techo con chapas de zinc, sostenido con cabriadas de madera y tapadas por un cielo raso de yeso, el templo fue sufriendo los efectos del paso del tiempo. El deterioro de las vigas de madera, muros y paredes superiores hizo que se colocaron gruesas llaves de hierro para evitar su derrumbe.
Por iniciativa del padre Tommasi, a cargo del templo, se formó una Comisión pro-Templo San José, que presidió el doctor Alejandro Aramburu. Se consultaron distintas instituciones, sociedades y técnicos con la finalidad de intercambiar opiniones respecto a su conservación y restauración. Así es como surgieron propuestas dispares donde no faltó la de aquellos que pensaron en su total demolición. 
Finalmente, una propuesta del arquitecto Luis M. Vivanco de demoler el interior y conservar la fachada fue la que se aprobó. La primitiva iglesia tenía en su interior gruesas columnas para sostener el techo, y en días de gran concurrencia de público, los asistentes ubicados en las naves laterales no podían ver al oficiante ubicado en el altar mayor.
El proyecto de Vivanco proponía la siguiente modificación en el interior de la iglesia: un techo de tres bóvedas construidas en ladrillo, que apoyadas en cinco vigas de hormigón armado, descansen sobre columnas ubicadas a la altura del altar y de la entrada a la iglesia; siendo la altura máxima de la nave central de 14 metros y la superficie cubierta del templo de 720 m2.  
La bóveda central que penetra entre las torres de apoyo tiene un largo de 40 metros, con un voladizo de 8 metros en sus extremos. Las dos bóvedas laterales tiene un largo de 35 metros cada una, pero con un solo voladizo de 8 metros.
La comisión llamó a una asamblea popular el 17 de diciembre de 1976, con el objeto de aprobar la reseña de lo actuado por la Comisión Pro-templo y presentar el proyecto de remodelación de la iglesia.




                                        Corte transversal de la entrada





                         Frente posterior, en que se aprecia el gran vitral


Con la celebración de una misa, el 21 de marzo de 1977, fue clausurado el viejo templo parroquial.  
Al Evangelio, monseñor Marengo, obispo de Azul, habló sobre lo que se vivía: “Aceptemos este acontecimiento -dijo- como un hecho histórico y un compromiso que hemos contraído con San José de brindarle una iglesia nueva, transformada, acorde a las necesidades de los nuevos tiempos”
Con el arquitecto Luis M. Vivanco participaron: el arquitecto Mario González; Machi–Husni y Asociados; Ing. D. Campagnucci-O. Gómez (estudio de suelos); y Estudio Jorge Wuiegandt (proyectos termomecánicos). La construcción fue adjudicada a la firma Di Giacomo y Consalvo, de Olavarría.
Durante 1984 culminaron las obras de remodelación. En ese mismo año se inauguró un vitral donado por la familia Fortabat, que representa la figura de Cristo Triunfante con alegorías de las actividades agrícolas, ganaderas e industriales, realizado por el artista Carlos Uría.
Una placa de bronce a la entrada de la iglesia San José, nos recuerda: “La remodelación de este templo fue proyectada y dirigida Ad-Honorem por el Arq. Don Luis María Vivanco. Se iniciaron las obras el 19-III-1978 y se concluyeron el 19-III-1984…..”




                                                       Campanario de la iglesia


Interior de la iglesia San José



                                               La iglesia San José en su estado actual







(1) La realidad de los hechos nos dicen que, la escuela y la capilla, fueron construidas en terrenos donados por la Municipalidad al Sr. Poutalé. En principio el convenio entre la Municipalidad y Pourtalé decía que éste se comprometía a construir una escuela de ambos sexos y una capilla en terrenos propios. Posteriormente Pourtalé hace una petición ante el municipio solicitando se le sirva conceder en propiedad  terrenos de mayor extensión para construir los edificios, por considerar que las medidas  de los suyos eran insuficientes para tal fin. Con fecha 7 de marzo de 1881 se expide la Comisión Municipal, y dispone donar a Pedro Pourtalé uno de los solares ubicados frente a la plaza y reservados para edificios públicos. 
(2) Acta de la Corporación Municipal del 4 de mayo de 1882.
(3) El crimen  conmocionó a toda la ciudad y al país. Un resúmen de la acusación del fiscal es la que transcribimos:
Había llegado a principios de 1882 desde Azul, donde se desempeñaba como teniente cura de Ntra. Señora del Rosario, para hacerse cargo de la primera iglesia de Olavarría, como párroco. Desde sus inicios participó en comisiones de beneficencia y fomento, y fue uno de los fundadores de la Sociedad Española de Socorros Mutuos, siendo elegido su primer presidente. En el año 1888 es acusado de dar muerte a Rufina Padín de 45 años y a su hija Petrona María de 10 años. El diario "El Cronista " de setiembre de 2 de 1888, nos trae la acusación del Agente Fiscal Dr. Varela: " El procesado mismo desde su primera declaración de fs 15, ha reconocido ser el autor de los delitos mencionados, en ella dice que la mujer Padín y su hija llegaron su casa el día 5 de junio del corriente año; que cenaron juntos, sirviéndole la mesa el sirviente Eriberto Perrín. Que enseguida de cenar se retiraron al cuarto dormitorio que comunica con el despacho; que habiendo exigido la mujer Padín que a la fuerza quería quedarse allí y que no saldría de la casa aunque el la despidiera, tuvieron un cambio fuerte de palabras por lo que el exponente exasperado y viendo que la situación afligente en que lo ponía esta mujer, a la que había servido siempre de la mejor voluntad, a pesar de haberle probado por varias veces su mala conducta, y considerando en toda forma imposible la permanencia de esta mujer en su casa y encontrándose enteramente exasperado por esta misma causa, resolvió deshacerse de ella para cuyo efecto y sabiendo donde guardaba la atropina en la botica del Siglo, de propiedad de Ventura Esteves, entró a ella paseándose un momento por allí, espero que no lo viese nadie sustrajo el frasco que contenía este veneno; que de vuelta a su casa enseguida, encontró que la mujer estaba todavía enojada , preguntándole si había salido a alguna cita amorosa, que le contesto que no: a lo que he ido es a traer polvos de Tilo para calmar los nervios ; "(....)" Que momentos después tomó un pedazo de pan y, sacándole la miga, puso dentro de esta y bien cubierta, una cantidad de polvos de atropina, diciéndole: toma esto que te calmará los nervios: se lo hizo tragar dándole agua por repetidas veces; Que los efectos del veneno no se hicieron esperar, produciendo en esa mujer gran excitación mezclada de gritos y movimientos violentos; Que varias veces quiso sujetarla en la cama, pero viendo que los gritos seguían con instancia, y acobardado Ya por el miedo de ser sentido, tomó un martillo y dándole dos golpes en la cabeza, tendió muerta a sus pies a la mujer Rufina Padín; Qué sintiendo acto continuo llorar a la niña Petrona por el estado de su madre, y viendo para él, el mismo peligro que dejarla viva la obligó a tomar también una dosis de atropina. Que antes de seis horas había concluido igualmente con su vida "(...) " y dispuesto a buscar la forma de deshacerse de los cadáveres con todos los visos legales, escribió la carta, que reconoce ser suya, solo que los nombres son supuestos e inventados por él. Posteriormente, se dirigió a la casa del Dr. Guitarte en busca de un certificado de defunción y no habiéndolo encontrado hizo lo mismo con el Dr. Madrazo, a quién tampoco encontró. Por lo que resolvió ir a la secretaría municipal donde habiéndole leído la carta al empleado Hartenfels, consiguió que este le proveyera de un certificado de defunción. "Que munido ya del certificado que le hacía falta, se trasladó a casa del carpintero y le pidió que le hiciera para esa misma noche un cajón, recomendándole que este fuera bastante grande, pues se trataba de poner en él una persona muy gruesa"...." que a su parecer el cajón fue traído cuando estaba cenando o fuera de la casa, habiendo dejado a propósito la puerta de la Iglesia abierta" Que vuelto a su casa resolvió encajonar los cadáveres , pasando a su efecto al dormitorio donde estaban desde la noche anterior "(...)"Que a la mañana siguiente, como a las siete, fue a la casa del empresario de pompas fúnebres y contándole el mismo relato del cadáver de la mujer venida del campo, le pidió mandara el carro fúnebre acompañando el exponente en otro carruaje el cadáver hasta el cementerio, con la idea de cerciorarse que estos eran enterrados. El cura Castro Rodríguez fue detenido casi dos meses despùes, y confesó enseguida el crimen cometido. El cura había casado con Rufina Padín en la iglesia episcopal metodista y la niña Petrona era su hija por haber nacido de dicha unión en Azul, en el año 1878. La celebración del matrimonio se realizó sin mencionar su condición. Años después, por medio del cura de la Merced, reingresó a la iglesia católica. El caso del cura Castro Rodríguez mereció la atención de los más destacado criminalistas de la época, los doctores Luis María Drago y Francisco Ramos Mejía, quienes lo visitaron en la prisión. Este último produjo, a pedido el juez de la causa, un informe antropológico del acusado. La lectura de los informes nos permite descubrir la mentalidad de la época, influenciada por la doctrina materialista del crimen de Cesáreo Lombroso. Finalmente, el cura Castro Rodríguez fue condenado a prisión, y destinado a la cárcel de Sierra Chica, donde murió en el año 1893.
                                             
                 
El periódico El Mosquito, de Buenos Aires, del 5 de agosto de 1888, nos ofrece una crónica de los hechos ocurridos, con dibujos de los personajes involucrados y las escenas del crimen.  Trascribimos algunos párrafos de la nota, donde se cuenta el desenlace final del crimen cometido: 

El sacristán al día siguiente llamó la atención del cura criminal, sobre la sangre del piso, éste le respondió fuertemente. Asediado por las sospechas más vivas, el sacristán le dijo al cura que no quedaba más a su servicio. El cura trató de disuadirlo, pero fue en vano, el  sacristán no quedó más a su servicio y poco tiempo después daba parte  al Jefe de Policía de las sospechas que tanta inquietud ocasionaba.( Debemos tener en cuenta que el sacristán había servido la mesa el día 5 y visto a las dos mujeres). El 28 de julio el sacristán Enrique Perrín, de origen español, se presentó a la policía de La Plata, para denunciar las sospechas del crimen cometido por el cura Castro Rodríguez, que en ese momento tenía 44 años.  El cura fue detenido en Olavarría y: 
 En el interrogatorio que le hizo el Juez Fernández. El cura declaró también que había mantenido siempre relaciones íntimas con Rufina Padin, pues era su mujer (…) Niega el criminal haber invitado a su mujer y su hija venir a juntarse con él a Olavarría.
Entre muchas preguntas, el Jefe de Policía (Carlos Costa) invito al cura  Castro que explicara la desaparición de Rufina, en su propia casa. El cura contestó que había muerto de una enfermedad crónica del corazón de que padecía, habiéndole dado un ataque en la noche de su llegada. –Y su hija Petrona María? Agrego el señor Costa. –También murió de la misma enfermedad-contestó sencillamente el cura. Se procedió a la exhumación de los cadáveres y todos se dirigieron entonces al cementerio (eran las tres de la tarde) donde la exhumación de los cadáveres fue presidida por el Juez de Paz, señor Dávila y científicamente por los doctores Aravena, Madrazo y Pintos-Este último médico de dicho pueblo-. El Jefe de Policía la presenciaba desde  alguna distancia, teniendo a su lado al cura Castro. El desentierro, haciéndose con cuidado para sacar los restos en el mejor estado posible, duró bastante tiempo.  Aprovechándolo, el Jefe oprimía al cura con preguntas y consideraciones desesperantes, hasta que bien que ya levantaban el ataúd y hallándose como a dos metros de  distancia de él le dijo al criminal con acento enérgico:
-Si Ud. se obstina en negarme el hecho, me pondrá Ud. en el caso de llevarlo a presenciar el horrible espectáculo de la exhumación de los cadáveres corrompidos de sus víctimas!
Esta amenaza pavorosa para el delincuente debió sacudir su conciencia, pues contestó conmovido. – Le pido me exima de ver el espectáculo, pues estoy pronto a declarar toda la verdad.(....)¡Pero que cinismo el de ese miserable! Desde el 6 de junio al 28 de julio, día en que fue aprehendido, durante cerca de dos meses, el sacrílego, confesó, dio la absolución y la comunión dijo misas, bendijo casamientos y cristianó a los niños con la espantosa sangre fría!
 El cura Castro Rodríguez después de confesar al Jefe de Policía de la provincia su horroroso crimen se resistía a entregar en Olavarría el martillo que hizo uso para ultimar a su mujer Rufina Padin. Contestaba con evasiones, o no contestaba a las preguntas que se le hacían sobre el sitio en que ocultaba la herramienta. Observó el Jefe de Policía, entretanto, que al cura le preocupaba muy especialmente un rollo de cartas amorosas comprendido en el secuestro. Más que por su suerte manifestaba, interés por esos documentos. Ofreciósele inutilizarlas en cambio de su declaración del paradero del martillo. –Bueno, Señor, contestó (el cura), traiga las cartas quemémoslas aquí, y mande por el martillo que está depositado bajo el busto de San José que se destaca en el Altar Mayor de la iglesia. Mientras que el frasco estaba enterrado en un sitio cercano a la iglesia, donde fue encontrado por José Grigera.
Al efecto, ahí estaba el martillo, como lo decía y en seguida se quemaron las cartas una a una por mano del mismo cura sirviéndose de la llama de una vela. Estas cartas comprometían antiguas relaciones del cura Castro con una señora casada de la campaña. Otras cartas se han encontrado en poder del criminal de cuyo contenido no es prudente ocuparse.
A las cuatro de la tarde del 30 salió de Olavarría el Jefe de Policía, el Comisario Inspector señor Massot y el Dr. Aravena, conduciendo  al criminal a La Plata.
Antes de embarcarlo en el tren para traerlo a La Plata, el Jefe de Policía le hizo quitar a Castro Rodríguez el hábito eclesiástico, obligándolo a endosar un traje que fue sacado de un baúl; entre varios otros, que probablemente servían al siniestro Tartufe en sus rondas amorosas.
Hemos informado de las manifestaciones de indignación de que fue objeto en la estación de Olavarría.  No fueron menos expresivas las que recibió en las estaciones del tránsito.
Vestía un sobretodo de color café oscuro, un sombrero chambergo cuyas alas gachas se dividían con un poncho echado al cuello la tarea de sustraerlo de las miradas extrañas.
En Azul no bastaron las fuerzas de la policía para contener la concurrencia que ocupaba la estación, ansiosa de abalanzarse sobre el  criminal.   En su impotencia pedía el pueblo a grandes voces que lo ahorquen , que le quemen, que le fusilen!.




      El cura Castro Rodriguez
                    
                           Su esposa e hija           
       

                                Escena ultimando a su esposa

                                Escena llevando a su esposa al cajón 



                               Escena llevando a su hija al cajón. 



(4) Pbro Eduardo J. Farrel, UCA, Monografìa . Entre Misas y Malone
(5)ACE Azul, leg. Olavarría, docum.6.  Por ese entonces existían en Olavarría las logias masónicas Obreros del Sud, fundada en 1889, y  Obreros de Olavarría fundada en 1891. 




                                                     

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